lunes, 31 de agosto de 2009

Curvas y otras fatalidades (Daniel Hermosel Murcia) #2


Un día uno pudo verme (...) Me habló lentamente. Me tendió sus largos brazos. Otros lo vieron y se acercaron. Miraban con sus grandes ojos vacíos. Movían sus cabezas y murmuraban.
(Daniel Hermosel Murcia, Alien)

No he podido resistirme a iniciar esta crítica con un fragmento perteneciente a Alien, uno de los relatos que forman parte de Curvas y otras fatalidades. Si la semana pasada habíamos traspasado las fronteras de la ciencia ficción con Ordenador, Alien no se queda atrás. Debo decir al lector que fue una de las primeras historias que leí al abrir el libro y que, gracias a ella, me animé a seguir con su lectura. Pero, ¿qué nos cuenta Daniel en Alien?
A primera vista, tenemos a un personaje anónimo perdido en un planeta extraño. Ignora como ha llegado hasta allí, pero una cosa sí que está clara: nuestro amigo está permanentemente vigilado por unos inquietantes seres de grandes ojos negros ("nunca sé dónde están mirando") y piel grisácea. Su enfermiza apariencia hace que los evite como el fuego, si bien casi nunca lo consigue. Siempre que el terror da paso a la lucidez, el visitante recuerda a su familia, quizá situada a millones de años luz. Pero las misteriosas criaturas permanecen vigilantes, y la paranoia y el terror vuelven a nublar la mente del viajero.
Cosas de mosquitos casi puede considerarse como un éxodo bíblico, una exaltación del nacionalismo mosquitil, un discurso épico que promete un mañana mejor... Sí señor, los mosquitos también han creado su propia sociedad, pero ésta se encuentra al borde del abismo. El preciado maná rojo es cada vez más escaso y los líderes de la colonia se ven obligados a pedir a sus súbditos un esfuerzo casi supremo. No obstante, en medio de la multitud que aplaude al líder, hay un individuo que se rebela.
Cosas de lagartijas es un relato optimista y con afán de superación, casi con ecos de una canción de Amaral ("Mañana será un día más / un día menos / en todos los idiomas..."). Las dificultades siempre pueden superarse y la vida, aunque algunas veces sea de color negro, también tiene instantes luminosos y llenos de color (Mira siempre hacia el lado luminoso de la vida, que dirían los Monty Python). Y esta pequeña lagartija nos lo demuestra. Ya lo dice Daniel: "La vida es divertida y emocionante aunque tenga sus peligros". Su némesis la encontraremos en Galerna, un texto gris y oscuro, igual que los días de lluvia que describe, en el que la monotonía y el aburrimiento dan paso a la depresión y a la muerte, siendo testigo de todo el inquieto mar.
Sueños fríos es una mini-trampa, un microrrelato que nos enseña que, pese a la aparente felicidad de esa pareja, la insatisfacción puede aparecer en cualquier momento. ¡Qué diferente, en cambio, resulta todo en Esto que te cuento! Aquí el amor ha conseguido sobrevivir a la muerte, aunque a veces sea necesario pasar página y reconocer la amarga realidad.
Veneno es otro microrrelato, una reminiscencia del reino prohibido al que no se puede acceder... salvo si has comido de la fruta de la que nadie puede comer... ¡Y a la porra la rima!
Si sois amantes de la poesía, tenéis una cita con Cuitando, un poema en prosa que nos transporta a las camas vacías que se llaman soledad... (Sí, ya lo sé. Hoy me he levantado con un hilo musical de fondo). ¿Qué mejor manera de derrotar a la soledad que dormir y soñar con lo que se ha perdido?
Nos despedimos de las fatalidades con El ángel de Santa Clara, un oscuro relato que se desarrolla en medio de un paraje abandonado, digno de un Diario del miedo de Íker Jiménez. Quizá la tensión resulte un tanto sutil (de hecho, no es una historia de "miedo" al uso), pero el tono melancólico y lóbrego del cuento nos obliga a compadecernos de ese niño que cae víctima de un eterno y frío sueño.

lunes, 24 de agosto de 2009

Curvas y otras fatalidades (Daniel Hermosel Murcia) #1

FICHA TÉCNICA:
  • Título: Curvas y otras fatalidades
  • Autor: Daniel Hermosel Murcia
  • Género: cuentos y relatos
  • Número de páginas: 168
  • Precio: Papel (8,30 €) / PDF (gratuito)
  • Valoración de Crítica Literaria: 8,5
Durante las siguientes semanas, Crítica Literaria dedicará un monográfico (lo siento, no encuentro otro modo de decirlo) a la bibliografía del autor novel Daniel Hermosel Murcia (alias “Turambar”), autor de los libros Curvas y otras fatalidades y Tormenta y otros fantasmas. La envidiable actividad de este autor no sólo se hace patente en sus blogs (Escritorzuelos y ¿Ahora qué, eh?) sino también en el Concurso de relatos que cada quincena organizan los usuarios de Bubok, certamen en el que Daniel ha cosechado éxitos destacables.
Como todo en esta vida tiene un principio, esta semana nos detendremos a analizar la primera parte de los relatos que componen Curvas…, dejando pendiente su continuación para la semana que viene. Lo hacemos así para evitar cansar al lector con una reseña excesivamente larga, ya que advertimos que el volumen que vamos a desmenuzar es relativamente amplio (168 páginas) y sus relatos son demasiado densos para despacharlos de buenas a primeras. Pretendemos también que el lector se anime a hacer una lectura preliminar de los textos, de modo que conozca las narraciones que reseñaremos próximamente.
Como su nombre indica, Curvas es el primer relato que nos encontraremos al abrir el libro. Leerlo supone embarcarse en una deliciosa road movie literaria en la que se dan cita el amor, el sacrificio y la desidia por una vida a punto de consumirse. El argumento recuerda irremediablemente a Telma y Louise y su lectura es más que recomendable. ¿Quién no se ha sentido alguna vez como Claudia? ¡Ojo! No me estoy refiriendo únicamente a su ambigua relación con Graciela, esa nueva Lolita del siglo XXI de la que no puede evitar enamorarse, sino en la confianza que deposita en ella nada más conocerla. Los encontrados sentimientos que la joven despierta en la protagonista serán el eje central del relato.
Hay una escena en particular que hizo que se me encogiera el corazón. Tras una larga jornada al volante, las dos amigas deciden detenerse a recuperar fuerzas en el clásico restaurante de carretera. Es entonces cuando Graciela, descubre que unos matones la están buscando y, argumentando una débil excusa, se marcha al baño. Su ausencia hace sospechar a Claudia, que descubre aterrorizada que su bolso y su coche (su vida, al fin y al cabo) han desaparecido. Puedo asegurar a los lectores que el dramatismo de ese momento es extraordinario. Ese temor a ser engañada por una desconocida… Es muy difícil que un autor haga que te identifiques con el protagonista de su historia. Y a todas luces, Daniel ha sabido hacerlo. El final del relato es todo un ejemplo de esperanza algo que, queramos o no, se echa de menos en estos tiempos.
Con respecto a las fatalidades, éstas demuestran la versatilidad del autor para “jugar” con los más diversos géneros, desde el clásico relato de terror (Alien) hasta el fantástico (Prólogo de Dragón) pasando por las más lúgubres composiciones (Mar de cristal) y las vidrieras más luminosas (Orquesta).
Cinéfago callejero es la primera de esas fatalidades. El texto nos muestra el retrato de cualquier escritor (disfrazado de espectador de cine) que sale a dar un paseo por la noche. Muchos amigos de Crítica Literaria se verán reflejados en el protagonista, que al fin y al cabo, no deja de ser el propio lector. El narrador actúa como una voz en off que nos sumerge poco a poco en las oscuras avenidas de nuestro barrrio, camuflándose en la luz anaranjada de las farolas y en las hojas secas arrastradas por el viento.
Le sigue November, uno de mis relatos preferidos. Leerlo ha sido como regresar a la infancia o a la adolescencia, cuando en ese camino que te llevaba al colegio, no hacías más que recordar a aquella compañera de clase que te traía de cabeza. Me ha encantado revivir con este relato aquellos días tan extraordinarios. Los amantes de los días de lluvia y la nostalgia tienen aquí una cita ineludible.
Mar de Cristal es la más cruda desesperanza convertida en relato. Se trata de un cuento en el que el tedio de la vida cotidiana se mezcla con la muerte. Sin embargo, el lector podrá resarcirse leyendo Orquesta, una bonita estampa propia de un domingo por la mañana, y que es todo un canto al optimismo.
La Dama y el Dragón nos abre la puerta del género fantástico, pero no nos engañemos, pues es la poesía la que llevará el peso del relato, y no la acción. Para ello tendremos que esperar a Prólogo de Dragón, en el que asistiremos a una batalla al más puro estilo de las filmadas por Peter Jackson en El Señor de los Anillos. La épica resistencia de un ejército que libra su último combate se ve condenada al fracaso cuando el Dragón protector de la ciudadela es abatido por las flechas enemigas. Luchas encarnizadas, mandobles y bolas de fuego terminan por dar al relato ese toque heroico que lo hace muy atractivo.
La hora del lobo nos transporta a esa última frontera que hay entre la realidad y el mundo de los sueños, cuando a primera hora de la mañana, nuestra mente abandona su viaje por la mágica (y a veces tenebrosa) tierra de la fantasía y vuelve perezosa al mundo real. En esta duermevela, todavía lograremos distinguir los últimos vestigios de un sueño que, poco a poco, irá apagándose.
Sin resentimientos es una apuesta por el humor negro y un relato con “trampa”, uno de los recursos que más estimo en Daniel. Lo que a primera vista parece la fría y calculadora reflexión de un asesino, se convertirá en… Bueno, comprenderéis que no pueda seguir. Lo que sí es cierto es que nos encontraremos con más relatos de este tipo conforme profundicemos en la obra de nuestro autor. A veces hay trampas en las que merece la pena caer, y si éstas están preparadas por Turambar, mejor que mejor.
Pillados es… es… eh… uhm… La verdad, no lo sé. Es una composición muy libre, no sé si surrealista, simbolista o cualquier palabreja de esas que usamos cuando no nos enteramos bien de algo. Quizá podamos considerarlo como un capricho de Daniel, un divertido juego con el que intenta confundir al lector. El nivel del juego aumenta de dificultad en La culpa, otro texto libre que está muy bien conseguido. En este caso, tenemos un diálogo de pareja en el que los secretos (mentiras, infidelidades…) y la monotonía se ocultan tras unos puntos suspensivos que, al final del relato, se convertirán en la nota predominante.
Y terminamos con Ordenador, un oscuro relato de ciencia ficción que nos sumerge en la perenne búsqueda de la armonía y la erradicación del mal, aunque en este caso, el caos pueda estar dentro del propio hombre. Cuando el mal se apodera de todo un mundo, a veces es mejor aniquilarlo todo y empezar de cero. ¿Y quiénes podrían hacer mejor esa tarea que nuestras propias creaciones? ¿Qué mejor lógica que la de una fría máquina? Ahí lo dejamos…
Volvemos la semana que viene. ¡Buena lectura!

martes, 18 de agosto de 2009

Frente a mí (Laura Bailo Dévora)

FICHA TÉCNICA:

  • Título: Frente a mí
  • Autora: Laura Bailo Dévora
  • Género: Cuentos y relatos
  • Número de páginas: 76
  • Precio: Papel (8,50 €) / PDF (gratuito)
  • Valoración de Crítica Literaria: 7,85

Frente a mí es una bella antología de relatos repletos de poesía y giros inesperados, casi impredecibles. A primera vista, lo que destaca de esta colección de cuentos es la constante búsqueda del amor que protagonizan sus personajes, así como el aire de esperanza (y a veces de melancolía) que desprenden algunos relatos. Pero será mejor que empecemos por el principio.
Inspiración es un texto que nos muestra hasta que punto las musas pueden ser así de caprichosas, comportándose como una amante esquiva a la que esperamos con impaciencia, como si fuera la persona a la que amamos, procurando, como dice su autora, pasar con ella el mayor tiempo posible y reprochándole su indiferencia cuando nos abandona, tal vez para inspirar a otro poeta.
La muerte me enseñó a vivir es un relato precioso y un hermoso homenaje a Los Beatles. Locamente enamorados, una joven pareja se libera de las ataduras de la sociedad y del miedo al ¿que dirán? marchándose a vivir a una comuna hippie. Allí son felices y ven crecer a sus hijos, inculcándoles su amor por la música. Si la niña es una virtuosa del piano, el chaval hace lo propio con la guitarra. Nada parece enturbiar su felicidad... hasta que la niña cae gravemente enferma. Los médicos no pueden hacer nada por salvarla, de modo que su piano ya no volverá a emitir ningún sonido. Es entonces cuando sus padres se dan cuenta de que tienen que abandonar sus sueños de juventud, pues deben sacar adelante al hijo que les queda. Y es que en aquella comuna no tendrá ningún futuro. El idealismo de los padres contrasta con la cruda realidad ("Tu padre y yo debíamos dejar de luchar por algo que no teníamos y luchar por sacar adelante nuestras vidas"), sobre todo cuando comprenden que tendrán que renunciar a sus deseos y ansias de libertad.
Una visita inesperada es el primero de los relatos de temática fantástica que nos encontraremos a lo largo del volumen, y nos muestra hasta donde nuestras buenas acciones pueden tener su recompensa, aunque ésta sólo sea la de ver por fin a alguien libre de las cadenas que le tenían sujeto. A veces una sonrisa de agradecimiento puede valer más que toda una eternidad de soledad y remordimientos...
Recuerdos nos traslada a un mundo tan oscuro y deleznable como lo es el de la violencia doméstica. Aunque toca el tema de una forma un poco manida y no muy novedosa, el cuento es un vivo reflejo de lo que, en la actualidad, se ha convertido en una de las huellas más repugnantes de nuestra sociedad. Esperamos que las palabras que Laura hace al principio del cuento ("Para que algún día la violencia de género sea (...) un mal recuerdo") se hagan realidad.
Y tú, ¿a qué esperas? es uno de mis relatos preferidos. ¡Y es que hay que ver cómo somos las personas! ¡Tenemos que esperar a que el amor de nuestra vida esté al borde de la muerte para que por fin nos atrevamos a confesarle lo que de verdad sentimos! Y claro, uno después de leer el relato dice: "Pues tiene razón. ¿Qué puedo perder?". El final del cuento nos deja la puerta abierta a la esperanza, transmitiéndonos una agradable sensación de buen rollo que nos hace pensar que podemos ser capaces de cualquier cosa.
Si Y tú, ¿a qué esperas? era un relato optimista, El hombre de su vida prácticamente es su contrapartida. Se trata de un cuento muy triste que, pese a su brevedad, tiene mucho que decir. Una mujer recorre los solitaros pasillos de una galería de arte cuando se encuentra con un hombre atractivo con el que no puede dejar de fantasear. Se imagina cómo será su vida en común, su casa, sus hijos... hasta que se da cuenta de que ese hombre nunca podrá hacer realidad sus sueños. ¿El motivo? No puedo decirlo, ya que os destriparía el final del relato. Tendréis que leerlo, pero os advierto que nos os dejará muy buen cuerpo (a mí, en particular, me puso muy triste). Eso sí, podréis resarciros leyendo Mala suerte, otro cuento en el que el optimismo (a pesar de los malos augurios con los que se tropieza el protagonista) está presente de principio a fin. ¿Quién teme a los gatos negros y los espejos rotos?
Lágrimas de sal es uno de los relatos más largos de todo el libro. El triste y oculto pasado de un universitario es por fin desvelado por una mujer. Los deseos de superación tendrán su recompensa con el descubrimiento del amor y la confianza mutua. El cuento está muy bien y rebosa de buenos sentimientos, pero su principal defecto es que trata de abarcar demasiados temas en un espacio muy reducido, lo que hace que su lectura sea a veces un poco confusa.
De la misma temática será Ella era... otro cuento en el que el amor está presente, aunque esta vez será el mundo de los sueños y no la realidad el responsable de que la relación de la pareja protagonista llegue a buen puerto. Su poesía y sensiblidad (las mismas que veremos en El mar) hacen que, desde mi punto de vista, sea uno de los mejores relatos de toda la obra.
La bola de cristal encierra una valiosa lección: Sí sabemos que nuestros deseos van a cumplirse, ¿lucharíamos por ellos o esperaríamos a que se cumplieran?
La persecución es un relato que... bueno, digamos que puede tener su trampa. ¿De verdad esa joven que se sube al coche está siendo víctima de un secuestro? ¿O tal vez el lector está siendo engañado por la pluma de la autora?
El siguiente texto, La obra, nos traslada al mundo de las almas en pena. Amor, fantasmas y escritores noveles se dan cita en un relato que tal vez resulte un poco abigarrado (pecando del mismo error que Lágrimas de sal). Lo mismo sucede con Heroína, ¿a qué precio? en el que los fantasmas son sustituidos por una bestia que se alimenta de todo aquel que se atreva a hacerle una visita.
Y llegamos al final de la mano de Aquel día, un relato que retrata el complicado (y en ocasiones doloroso) mundo de las relaciones a tres, en el que un inocente mensaje de texto será el responsable de la creación o destrucción de todo un mundo.
Terminamos diciendo que se trata de un libro bastante recomendable y que deja un buen sabor de boca. Muchos de los lectores de Bubok ya se han animado a leerlo, alcanzando las más de 130 descargas (algo bastante notable si tenemos en cuenta que se trata del trabajo de una autora novel y el poco tiempo que lleva en la librería). Ahí es nada.
Sólo nos queda desearle mucha suerte a su autora, esperando que éste sea el primer libro de muchos otros.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Querida Reina, Reina Querida (Raúl Madrid Freire)

FICHA TÉCNICA:
  • Título: Querida Reina, Reina Querida
  • Autor: Raúl Madrid Freire
  • Género: novela corta (drama)
  • Número de páginas: 37
  • Precio: Papel (7.00€) / PDF (gratuito)
  • Valoración de Crítica Literaria: 7,75

El pasado mes de noviembre, tuvo lugar una agria polémica a propósito de unas declaraciones realizadas por la Reina doña Sofía, en las que daba su opinión sobre el matrimonio homosexual. Dichos comentarios eran bastante críticos con la unión entre personas del mismo sexo, y fueron recogidos en un libro (La Reina muy de cerca) por la escritora Pilar Urbano, quien muy pronto fue el centro de atención de gran parte de la prensa y los demás medios informativos.
Hubiera hecho falta vivir en otro planeta para no enterarse de todo este asunto. Durante las semanas siguientes, las declaraciones de la Reina ocuparon los contenidos de muchos espacios televisivos. De hecho, la autora del libro recorrió, de forma maratoniana, más de cuatro programas de TV en un solo día. (¡Y todo eso sin cambiarse de ropa ni una sola vez! ¡Toma castaña!)
No vamos a entrar aquí sobre si la Reina tiene derecho a expresar su opinión o no, siendo una figura pública y destacada. Tampoco vamos a debatir sobre si la monarquía es la mejor fórmula de Gobierno para nuestro país. Al menos, no por el momento. No es el tema.
Todo esto viene a un descubrimiento que hace unos meses hice en la librería de Bubok. Raúl Madrid Freire, es el autor de Querida Reina, Reina querida, un libro surgido a raíz de la polémica antes citada.
El autor nos presenta a Manuela, una mujer ya madura que, herida por las palabras de doña Sofía, decide sentarse y comenzar a escribirle una carta. Y es natural, ya que los dos hijos de la protagonista, Antonio y Rubén, son gays.
Manuela, en su papel de madre, le relata a doña Sofía cómo es la vida junto a sus hijos, de los cuales se siente muy orgullosa. A través de ella, sabremos lo difícil que le resultó a Antonio salir del armario y los escarceos amorosos de Rubén, pasando por los últimos cotilleos que se cuecen en su comunidad de vecinos y el emotivo recuerdo que guarda de Fernando, su marido.
La obra es un sólido y firme discurso a favor de la tolerancia, algo que algunos de los sectores más conservadores de nuestro país (y Raúl nos habla de ello perfectamente en su novela) han parecido olvidar. En un momento en el que se producen concentraciones a favor de la familia tradicional, la lectura de este trabajo es necesaria y obligatoria para comprender que las personas de la "otra acera" también aman y sufren.
El libro ya de por sí es excelente (sí, ya sé que lo digo siempre que critico alguno, pero es la pura verdad). Quizá lo único que se le pueda reprochar a nuestro compañero es el modo en que Manuela se refiere a sus hijos, quizá un tanto reiterativo ("Mi Antonio", "Mi Ruben"...). No obstante, esto no deja de ser un recurso del que se vale el autor para retratar a su personaje (recordemos que Manuela es una señora mayor y que debe hablar como tal).
En definitiva, se trata de una obra que, pese a ser breve, no ha dudado en contarnos las cosas tal y como son, sin ningún tipo de tapujos, defendiendo a un colectivo que ha sido víctima de persecuciones y escarnios hasta hace relativamente poco. Muy recomendable.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Más allá del bosque (Herman Beiro Padilla)

FICHA TÉCNICA:
  • Título: Más allá de bosque
  • Autor: Herman Beiro Padilla
  • Género: Relato breve (terror)
  • Número de páginas: 70
  • Precio: Papel (6,69 €) / PDF (gratuito)
  • Valoración de Crítica Literaria: 7,5

He de confesar que, antes de empezar a leer Más allá del bosque, creí que tenía que hacerle frente a una novela corta (y es que a veces el formato del libro puede dar pie a muchos errores). No fue hasta que me adentré por completo en la historia cuando me di cuenta de lo equivocado que estaba. Creo que Más allá... es un buen relato breve y un estupendo cuento de terror. Pero será mejor que vayamos por partes.

El cuento se inicia con una escalofriante persecución que tiene lugar a través de un tétrico bosque medieval, el mismo que será testigo de los espantosos sucesos que ocurrirán esa noche. Por razones que desconocemos, Aldo, un humilde campesino, es acosado por un grupo de soldados que se han propuesto darle caza. En su huida, el desdichado jornalero ha tenido que dejar atrás los cadáveres de su esposa y su hijo recién nacido. Todo apunta a que falta muy poco para que la vida de Aldo llegue a su fin, pero el destino le tiene reservado otros planes.

Cuando por fin parece que ha despistado a sus perseguidores, Aldo encuentra refugio en lo alto de un árbol. Allí podrá descansar y reflexionar sobre todo lo acontecido en su alocada huida, pero no podrá escapar de las entidades maléficas que pueblan el oscuro bosque.

Ignorante de todo lo sucedido, un bravo caballero llegado desde Jerusalén hace acto de aparición. La noche se le ha echado encima y debe conformarse con descansar bajo el árbol en el que se ha cobijado el fugitivo. Pero muy pronto advierte que no está solo, pues un misterioso peregrino, aparentemente surgido de la nada, ha aparecido en las inmediaciones del monte, y con el pretexto de ser un hombre santo, se ha hecho un hueco en torno a la hoguera. A partir de aquí, la noche, apacible y tranquila, se convertirá en una terrible pesadilla.

La forma en la que está relatada la historia (en tiempo presente) es muy novedosa y el tono de la narración recuerda (y es una impresión personal) a la de algunos cuentos de A. C. Doyle (La mano parda, El lote 249...). Pero si hay algo que de verdad me ha encantado, es el fuerte sabor a relato radiofónico que tiene el cuento. ¿Recordáis esos programas de radio que se dedicaban a contar relatos de terror durante la madrugada? Pues ese es el punto que más me ha gustado del trabajo de nuestro compañero. La magia es completa si esta historia se lee a eso de la una de la mañana, hora en que yo acabé de leerla. Terminada la lectura, nuestra imaginación hará el resto.

Lo único que tal vez me haya gustado menos es la historia de Aldo. No sé, no le veo mucha relación con la trama central. Aún así, me parece que su huida nos ofrece un buen retrato del mundo medieval. Herman nos muestra una época terriblemente cruel, alejada de cualquier tipo de idealismo y azotada por la guerra y las epidemias. Si a eso le sumamos la imaginería del ilustrador Albert Blanch (genial la imagen de ese peregrino) tenemos un relato entretenido y lleno de misterio en el que, efectivamente, "nada es lo que parece".

Quizá la brevedad del relato pueda echar para atrás a los amantes de la novela pura (aún así, les animo a que le den una oportunidad) pero creo que los aficionados al relato corto quedarán encantados con él. Y en lo que respecta a los amantes de los cuentos de terror, la cita es obligatoria.